La verdad es que nadie vive sin amor y ahora estoy aquí... Temblando frágil en la multitud. Te espero.
Creer que todos piensan al igual que yo, pensar que el sol se tapa con la palma de mi mano, que mis brazos cada vez pesan más.
Confiar.
Supone esta situación melancolía y agobio, me verás volver.
Miro para ambos lados al cruzar, me verás caer.
Como un picnic en mi subterráneo, tan vacío como un cero.