No te extraño, pero si mi cabeza se revuelca en recuerdos. Está bien, no tengo hoy a nadie al lado pero sí que estoy en paz. Todo va a estar mejor y es la parábola del tonto, lo sé... Pero quiero taparme los ojos.
Cada cosa que quiero hacer esta hecha con cariño, no hay ganas talvez pero estoy así, estoy aquí gritando en silencio.
Pienso que la decepción va en mi, que la realidad supera mi visión y que estoy debajo de todos, porque tiene que pasar el tiempo y no puedo estar frente a la catástrofe? Mucho más fuerte, mucho más triste.
Mientras esté de pie, voy a estar mirando el suelo. Cada vez que me caiga, estaré mirando el cielo. Podrás quererme hasta que pase mi medianoche? El gran desafío de mis días.